Cuatrociénegas, turismo en el desierto

cuatrociénagas

Plaza Principal de Cuatrociénagas

plaza de cuatrociénagas

Cuatrociénegas, en el Estado de Coahuila, fue recientemente incluido en el catálogo Pueblos Mágicos de México. El pequeño poblado de casitas bajas que respiran bajo un sol destellante, se asienta en un pequeño valle al que rodea la poderosa Sierra Madre. Realmente sorprendería descubrir que su aspecto apacible de personajes típicos de un pueblo mexicano, ubicado en pleno desierto, sea conocido en el mundo entero, si no fuera por estas dos poderosas razones:

El lugar es más que un pequeño poblado, y la peculiar geografía que lo rodea, con su flora y fauna (70 especies de animales y 800 de plantas endémicas), hacen de Cuatrociénegas un lugar único en el mundo. Fue declarado en 1994 Área Natural Protegida, y constituye hoy uno de los grandes santuarios de la biodiversidad de México y considerado tan único en el orbe como las Islas Galápagos.

Y a solo unos cientos de metros del poblado se encuentra una de las maravillas naturales de México y el mundo: Pozas de aguas perfectas en medio del inclemente desierto. En este conjunto de 200 pozas existen más de 3000 tipos diferentes de bacterias que provienen de las que aparecieron hace cientos de millones de años, cuando no había oxígeno en la atmósfera, y éstas tienen la capacidad de sintetizar el dióxido de carbono y convertirlo en oxígeno.

Como ha expresado Valeria Souza Saldívar, investigadora del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y considerada una de las mayores especialistas en el ecosistema de Cuatrociénegas, las pozas pueden contener la cura del Planeta en estas bacterias que ya transformaron un mundo muy inhóspito donde el desarrollo de la vida como la conocemos era muy difícil, en el planeta Tierra lleno de vida que (aún) es hoy.

Ver MAPA

cuatrociénagas

Cuatrocienegas, Poza Azul

poza azul, cuatrociénagas

La primera de estas maravillas es Poza Azul, un ojo de agua rodeado de juncos, con una profundidad de 5 metros en su punto más hondo; se abre al cielo con el más puro e intenso turquesa y zafiro que pueda imaginarse en un estanque de agua. El intenso color se debe a los minerales que se asientan en sus fondos, dando el increíble tono. Las aguas que conforman éste y los otros estanques entran por una cueva subacuática y salen por otra, como parte de la misteriosa red de torrentes subterráneos, que crean el paisaje, único entre los desiertos del mundo, con más de 400 de estas pozas, dunas y arenas blancas.

A otros pocos de cientos de metros se abre otra poza, este de un color verde intenso, y conocida como el Mojarral, que recibe el nombre por la abundancia de peces endémicos, mojarras, que habitan en sus aguas. También se encuentran muchas de las especies raras como tortugas y reptiles de las pozas y los alrededores.

Otra de las maravillas de la zona, y también únicas en el mundo, son las Dunas de Yeso. El espectáculo es impresionante, con un suelo que se va tornando cada vez más en una arena fina y blanca, luego cristalina y finalmente un paisaje de yeso puro, que recuerda algunas de las escenas de películas de mundos inhóspitos e ignotos. Es lo que dejó el Mar de Tetis, que hace millones de años cubría el actual Coahuila, y que tras retirarse dejó primero una laguna gigantesca y luego otras pequeñas, para finalmente desaparecer y dejar sólo la sal más pesada de todas las que se disolvían en sus aguas, el yeso.

cuatrociénagas, desierto de yeso

Cuatrociénegas, dunas de yeso en el desierto

cuatrocienegas, dunas de yeso

Más adelante en este mundo hermoso, diferente y desconcertante, y tras 14 kilómetros de transitar por un camino de 100% yeso, se llega a uno de eso parajes que sólo es posible admirar, porque nunca se podría describir con palabras; un espacio cubierto de cactus y surcado por varios arroyos que van a descargar sus aguas a otra sensacional poza, Las Playitas, una laguna en pleno desierto de aguas cristalinas y arenas blancas. El buceo es aquí algo indescriptible, con peces y otras especies endémicas nadando alrededor. Pequeñas manadas de caballos salvajes merodean los alrededores y es posible admirar libélulas gigantescas.

Otra de las maravillas que se disfruta en este lugar es el snorquel y el descenso del río Los Mezquites en kayak, experiencia sin parangón en todo el orbe: descender un río en rafting individual atravesando un gran desierto.

Al respecto de las crecientes visitas a la zona de turistas de todo el mundo, la Secretaría de turismo de México recomienda llevar gafas oscuras, gorra y protector solar a causa del intenso sol y las altas temperaturas. Los zapatos cómodos son indispensables para las caminatas en las dunas de yeso. Para quienes gustan de tomar fotografías es recomendable el uso de filtros polarizados.

cuatrociénagas, brumas en la montaña

Cuatrocienegas, niebla en la montaña y poza apacible

apacible poza en cuatrocienegas

También se recomienda visitar el centro de información de Poza Azul y contratar los servicios de guías expertos, o adquirir un mapa de la zona.

Las opciones de hospedaje, si no se desea acampar, se localizan en la población de Cuatro Ciénegas, como el Motel Santa Fe, carretera a Monclova km 4, (01 869) 696 0425; las Cabañas El Nogalito, carretera a Ocampo km 1, (01 869) 6960009; el Hotel Ibarra, Zaragoza 200, zona centro, (01 869) 6960004; o el Hotel Plaza, Hidalgo 202, entre otras opciones.